Estábamos los dos mirándonos a la distancia, sabíamos que nos deseábamos pero ninguno se atrevía a dar el primer paso. Yo te miraba y observaba detenidamente tu forma de reír... tu sonrisa, tu manera de mirar... tus ojos, estaba más que claro que mucho no podría esperar, que tarde o temprano mi ansiedad me iba a delatar.
Pasaban los días y no hacías nada, era difícil contenerme teniéndote a mi lado, hasta que decidí no esperar más.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario